Conciente de la delgada
Línea de la vida a la muerte,
Siempre entrego parte de mi tiempo,
Para reflexionar sobre aquello…
En situaciones un tanto complejas,
He caído en varias oportunidades
En la ceguedad o más bien
Al oscuro descenso de la temida
Muerte.
El llegar a pensar tan solo,
En que ya no estarás o con la
Idea acérrima, de que me esperara…
Vuelvo a despegar mis ojos
En conjunto con mis ideas,
Para sentir que es impresionantemente bella
La vida, con sus equívocos y desigualdades.
Siempre hay algo por lo que
Quiero vivir, o mejor dicho
Seguir viviendo.
Si aquellas lagrimas que alguna vez
Me hicieron caer,
Hoy las tomo como el mejor aprendizaje
Que la vida me pueda entregar.
Jepam.
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